Hemos hablado en anteriores ocasiones de las comodidades y facilidades que nos ofrecen los teléfonos móviles de hoy en día, hasta el punto de que su función principal (realizar y recibir llamadas de voz) ha quedado relegada a un segundo plano. Las aplicaciones son cada vez más numerosas, incluso aquellas destinadas a ayudarnos en nuestra salud (ver “El sector de las apps sanitarias crecerá un 800% en dos años”). Prueba de todo esto es que el próximo 19 de Marzo, en el hospital Sant Joan de Déu de Barcelona se celebrará la primera conferencia europea sobre aplicaciones móviles de salud y bienestar llamada “Apps on Health” (más información twitter con el hashtag #appsONhealth). No obstante, pese a que estas aplicaciones pueden resultar útiles en determinadas situaciones, hay que usarlas con cuidado, y sobre todo no hay que creer que se puede llevar un médico en el bolsillo ya que no todas ellas han sido diseñadas y avaladas por un estudio médico cualificado (como ocurre con los sensores: “Nuevos sensores para la monitorización de enfermedades en movilidad”).
Por otro lado nos encontramos las aplicaciones de eHealth (también conocida como eSalud).
Podemos definir eHealth como la aplicación de las Tecnologías de Información y las Comunicaciones (TIC), en el amplio rango de aspectos que afectan el cuidado de la salud, desde el diagnóstico hasta el seguimiento de los pacientes, pasando por la gestión de las organizaciones implicadas en estas actividades. eHealth no es un modo alternativo o adicional de atención sanitaria como consecuencia de la aplicación de las TIC, sino formas diferentes de prestar servicios ordinarios; en muchos casos, de forma más eficiente.(1)
A través de eHealth se pueden ofrecer algunos servicios como Historiales Médicos Electrónicos, que facilitan el archivo, consulta, edición e intercambio de datos de los pacientes entre diversos profesionales sanitarios. También se incluye la telemedicina, en la que se incluyen pruebas físicas y psicológicas que no requieren de la visita presencial del enfermo hasta el especialista evitando a los pacientes el desplazamiento.
Toda esta tecnología no está pensada para sustituir al profesional médico sino más bien tienden a complementarse, ayudando enormemente a la calidad de vida de los enfermos. Con esto no dejaremos de acudir al médico, ya que hay procedimientos que requieren una intervención presencial, pero si harán cambiar nuestra percepción y modo de ver la consulta y del mismo modo que los especialistas médicos cambiarán la forma de atender al paciente.
Rubén Sancho, Dpto. Desarrollo, SAI Wireless








